sábado, 9 de diciembre de 2006

Cuando tuve la oportunidad de confesarte lo que sentía,
mis temores se asomaron y mi miedo aparecía,
así que negué lo evidente,
lo que viene desde años atrás,
y prometí en aquél instante olvidarte,
sin pensar más.
Ahora me doy cuenta
que fue otro de mis grandes errores,
pues yo todavía te quiero
y sueño que me correspondes.

2 comentarios:

María de los Angeles dijo...

pues ya sabes... a luchar por tus sueños. un beso ele.
...Quedaté un poco más...

María de los Angeles dijo...

ah, otra cosa, y por cierto, yo tambien soy pesimista, pero soy consciente de la inutilidad del sufrimiento. te quiero.